Ir más allá de la simple visita cicloturista para ofrecer algo a cambio. ¿Por qué no títeres?
Mis alforjas están llenas de amiguitos que susurran, discuten, roncan y se remueven inquietos. "¿Para cuándo la siguiente función?", preguntan...
es tener que sufrir a lo largo de la noche, -dioses, con lo cansado que estaba- la llamada islámica a la oración. Pero lo malo no es eso, sino que el Ramadán acaba... el 29 de julio! ¿Acabaré acostumbrándome?
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