miércoles, 2 de julio de 2014

¿Por qué títeres y alforjas?

El verano de 2011 visité, junto a otros amigos de Pedalibre, Tanzania. El recorrido en bici, además de ser intenso e interesante, me dejó, cierto día en el que viví una triste experiencia, un poso de desencanto. Tras encontrarnos, por azar, un orfanato y detenernos unos minutos, me sentí muy incómodo ante mi papel como turista que no aporta, tras su paso, más que algo de dinero en la compra de víveres y, si acaso, el haber contribuido a dotar a ese día de un toque exótico.
Me dije que tenía que hacer algo para cambiar eso, pero no sabía qué. Al cabo de un tiempo de paciente espera, obtuve la respuesta: representar obras de títeres a los niños. A lo largo de este año he creado dos pequeñas obras, que están listas para ser representadas en Senegal. Volaré pasado mañana hacia Dakar y, tras unos días de aclimatación y preparación de la ruta, recorreré parte de ese bonito país en bicicleta. Mi idea es, al entrar en el poblado de turno, poner la pata de cabra y, sin mediar palabra, dar comienzo a la función. Como no sé hablar francés -ni wolof-, mis personajes se expresan, fundamentalmente, a través de la música y las onomatopeyas.Todo un experimento socioafectivo que promete ser estimulante (y un gran desafío...)
Como en ocasiones anteriores, a medida que vaya encontrando lugares en los que haya acceso a internet, iré colgando fotos y narraciones de lo vivido, de tal manera que el blog se convertirá en una suerte de diario de emociones y pedaladas que servirá: a mí para expresar lo vivido y a vosotros para acompañarme a lo largo de esos treinta días de títeres... y alforjas.

Literatura lista para ser disfrutada en esas horas que se avecinan de intensas lluvias









Como es habitual, hay que prepararse un buen botiquín (que espero no tener que utilizar).

2 comentarios:

  1. Amigo, enhorabuena por este bonito Blog. Me gusta la estética y el contenido.
    Me gustaría suscribirme, pero al darle a "suscribirse a:...", sale una página inextricable...

    Por otra parte, sobre tema de botiquín, no sé si llevas un antibiótico estomacal. Para mi es seguramente lo más fundamental. En Nepal me ocurrió algo grave (con deshidratación, diarrea y vómitos severos y prolongados, etc, secuestro en un hospital de Katmandú) que pude haber evitado con la ingesta de un antibiótico estomacal desde los primeros síntomas d ela "diarrea del viajero". Un amigo médico recomienda CIPROFLOXACINA 500, 5 días. Te puedes ahorrar graves consecuencias, estropear el viaje e incluso ir a un hospital, hecho que en estos países puede estar cargado de consecuencias.

    Abrazo

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  2. Muchas gracias por tu consejo, Juanfe. Llevo ese antibiótico de amplio espectro y pensaba que con eso era suficiente. Intentaré conseguir el que me recomiendas.
    Respecto a lo de suscribirse, la verdad es que no tengo ni idea. Ya nos ocurrió con otros blogs. Los caminos del Señor (interné) son (también) inextricables.
    :)

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